Toda España · 22 de julio de 2026

Cómo devolver un pez al agua sin matarlo

Un pez devuelto de mala manera se muere igual, solo que río abajo y sin que te enteres. Lo que hay que hacer y los cuatro errores que más se ven.

Devolver un pez al agua no es tirarlo. Con varias especies —barbo, boga, trucha común— la devolución es obligatoria, y hacerla mal significa que el pez se muere igual, solo que un poco más lejos y sin que tú lo veas.

Cómo se hace

  1. No lo saques del agua más de lo necesario. Cada segundo fuera cuenta. Si vas a hacer la foto, tenla preparada antes de levantarlo.
  2. Mójate las manos antes de tocarlo. Un pez tiene una capa de mucosa que lo protege de hongos e infecciones; una mano seca se la arranca.
  3. Sujétalo en horizontal, sosteniendo el peso del cuerpo. Colgarlo de la boca en vertical le descoloca los órganos, y en peces grandes es lo que más daño hace.
  4. Quita el anzuelo con el alicate. Sin prisa y sin tirones.
  5. Devuélvelo mirando a la corriente y sostenlo hasta que se vaya solo. Si lo sueltas de lado y se queda flotando, no está listo.

Los cuatro errores que más se ven

Dejarlo en la orilla mientras se busca la cámara. Sobre la piedra o la arena, y se lleva la mucosa por delante.

Meterle los dedos en las agallas. Es la parte más delicada que tiene. Se sujeta por el labio o por debajo del cuerpo, nunca por ahí.

Tirar del anzuelo cuando está tragado. Si está profundo, corta el bajo de línea y déjalo. El anzuelo se oxida y el pez sobrevive; sacarlo a la fuerza le rompe algo que no se arregla.

Pesarlo colgado del anzuelo o de la boca. Si quieres pesarlo, usa una sacadera o una bolsa de pesaje.

Con calor, todavía más cuidado

En verano el agua tiene menos oxígeno y el pez llega mucho más agotado de la pelea. En esos meses conviene acortar la lucha, no sacarlo del agua para la foto y darle más tiempo antes de soltarlo.

Y con las especies que no se pueden devolver

Con las exóticas invasoras fuera de área delimitada pasa lo contrario: la ley obliga a sacrificarlas. Hazlo de forma rápida y directa. Dejarlas agonizando en la orilla no es solo desagradable: es innecesario.

Cuál es cuál lo tienes en la guía de especies, con el semáforo de cada una.

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